10 puntos para ayudar a controlar los miedos en la gimnasia

 

10 puntos para ayudar a controlar los miedos en la gimnasia artística

 

Después del análisis realizado durante más cinco años en la gimnasia artística y de trampolín, desde iniciación al alto rendimiento, pude  observar una cosas en común y que limitan el progreso deportivo tanto de la niña talento como de la que no lo  es; estoy hablando del miedo, esa sensación que te frena, que no te deja avanzar, que  te hace llorar, que te hace querer abandonar el deporte, que te hace perder la confianza y te convierte en un manojo de  nervios incapaz de continuar.

Miedo, algo tan natural que tiene un origen evolutivo que hoy en día funciona igual que los primeros pobladores de la tierra, el miedo tiene una función muy específica y es proteger la integridad de la persona, por su puesto cuando veo que a una niña que le piden que hagan un doble mortal en la viga, no es para menos que esta emoción se genera, pues ¿qué esperábamos?, si se tienen que hacer dos vueltas mortales en un pedazo de madera de unos cuánto centímetros de ancho, no es para menos, y veo que entonces la niña con miedos es una niña que funciona correctamente, así es, funciona correctamente.

Si, ya se que la quisiéramos ver tan arrojada y aventurada que sin pensarlo lo hiciera como si nada y se que los entrenadores quisieran que esta emoción no se presentara, pues no, estamos muy equivocados, soñando mucho y pidiendo peras al árbol de manzanas, porque esperar que una emociona con un objetivo tan claro en la evolución del ser humano debería desaparecer solo porque frena el progreso deportivo, la verdad es que nunca lo vas a lograr y deberás esperar sentada si quieres que suceda; seamos claros, millones de años de evolución no se van a olvidar y menos cuando el miedo a sido vital para que la especie humana este donde se encuentre, ver el miedo con la esperanza de que desaparezca es ver las cosas de una manera equivocada, bien dice Tsun Tzu el autor del “Arte de la guerra”, si no puedes con el enemigo estúdialo y conócelo mejor que a ti mismo para saber cómo controlarlo; esto implica que como entrenador identifiques como estas respondiendo ante una niña que presenta miedos y frena su proceso,  tenemos que entender que el miedo lo van a vivir muchas veces y que como adultos ya seamos entrenadores o padres tenemos no solo que entenderlo, sino actuar en función de ayudar a mejorar y facilitar el proceso de transición para darle las herramientas y que se logre enfrentar de la mejor manera.

Contesta la forma en la que reaccionas ante un deportista con miedo:

Estas a unas semanas de una competencia clasificatoria y tu atleta deja y se niega a realizar un ejercicio una semana antes de la fecha, se pasma y de ahí no pasa:

  1. Le pides que entrenen más tiempo para realizar

  2. Le exiges y le indicas que si no lo hace no dará el resultado

  3. Te vuelves más exigente en ese momento y  lo amenazas de no irse hasta que lo haga

  4. Ignoras el llanto de impotencia de la niña y la mandas a su casa o en su defecto al baño y que regrese al dejar de hacerlo

  5. Elevas el tono de voz para imponer autoridad y que se anime a realizarlo

  6. Te acercas hablas con ella le dices que si no tiene confianza pues que no lo haga

  7. Al término del entrenamiento le mencionas que lo más importante es ella y no el resultado

  8. Le indicas que si no lo hace no la mandas a competir, pues no puede ir incompleta

  9. Recriminar que todos hacen su esfuerzo y gasto económico, que si no se anima pues mejor que se dedique a otra cosa

  10. Cambiarla de entrenador o de horario de un menor nivel como castigo

Felicidades solo si actúas en función de la 6 y 7, déjame decirte que cualquiera de las otras acciones solo generará más presión; si ya sé que me vas a decir que en otras ocasiones, eso te ha ayudado; también déjame decir que la finalidad de psicólogo es que logre las cosas con la menor presión posible, siempre anteponiendo la salud emocional del deportista a un resultado y nunca al revés;  ya te imaginarás la cantidad de niñas que quieren abandonar el deporte porque antes de una competencia no le salen las cosas, el presionar a una niña porque no le sale algo es ver a ese atleta como una máquina de resultados que si no lo hace no es digna de tu tolerancia, de tu inversión de tiempo o de asistir a una competencia, un grave error; en esos momentos donde los atletas están más vulnerables, lo último que quieren saberse es que son apreciados por el resultado y no como seres humanos, es más lo adultos somos iguales.

Primer punto, tanto entrenador y padre debemos ser empáticos con el miedo y pedirle que lo haga así como así, con palabras de aliento, solo resultará en ansiedad para la mayoría de los casos, lo primero que debemos entender o tratar de entender es que el miedo es algo que no controlamos tan fácil y hacerle ver al otro que entendemos lo que está viviendo y que no debe haber problema es el primer paso, para actuar así lo primero que se necesita es tolerancia y respeto a la emoción.

Segundo punto, de no ser  tolerante y muy pacientes  estaremos generando un foco de estrés adicional al propio miedo  que el elemento genera, avienta más carbón al fuego y verás que sucede, en este momento debes de tener claro que para ayudar a un deportista con miedo el primero en trabajar el auto-control eres tu entrenador o padre.

Tercer punto, el deportista debe tener aprender la función del miedo y como le afecta en el organismo (sudoración, temblor, sensación de hormigueo en el cuerpo, vacío en el estómago o mariposas en él, incremento del ritmo cardiaco y presión arterial; a nivel de pensamientos (dudas, pensamientos de fracaso ideas irracionales) y  comportamientos (evitar la situación, llorar, enojarse, justificar un dolor en el cuerpo, etc.). Para de esta manera identificar las formas de entrenar cada uno de los sítnomas.

Cuarto punto, una vez que entendiste que no debe haber más presión, es importante que cambies la estrategia y le digas al deportista que te diga cómo le